dilluns, 27 de juliol del 2009

IRONMAN SWITZERLAND, Nacho Pujol, una altra crònica

Todo comenzó el 10 Abril cuando en un momento de valentía, osadía o inconsciencia me apuntaba al Ironman que se celebraba en Zurich el 12 Julio. No puedo decir que fuese una de esas cosas que siempre había querido hacer porque no, de hecho y para ser sincero, sabía que era un triatlón (nadar, bici y correr) pero no sabía las distancias (3.8 km/180 km/ 42km) y cuando las supe pensé que era imposible, de zumbados y un reto inalcanzable para mi. Pero nunca se puede decir nunca y en quince días un cúmulo de circunstancias lo cambió todo. Me encontré rodeado de la gente adecuada, los Piris del Centre Excursionista de Vilassar de Mar, en el momento personal adecuado y sobre todo con la ilusión y motivación necesaria que llevaron a dar el paso.
Me quedaban 16 semanas para la cita, me tenía que poner de inmediato. Me pasaron los entrenamientos que hacían los Piris, aluciné y enseguida pude constatar que no podía seguir el ritmo no ya por motivación sino por tiempo. No podía cuadrarlos con mis horarios así que me dediqué a hacer lo que podía. Básicamente nadaba al mediodía, por las tardes/noches corría o hacía bici, si podía, y los fines de semana hacía tirada larga o entrenaba transiciones, todo ello descansando 1/2 días por semana.
Intenté hacer hincapié en la bicicleta de carretera. Aunque había hecho mountain bike, no la tenía por la mano, es otro mundo, más constante, mucho más dura, no conocía el desgaste, los ritmos...menudas pájaras pillaba al principio por no saber regularme, hidratar, comer...pero fui aprendiendo a base horas de entreno, carreras cicloturistas...
La natación no me preocupaba en exceso. Nunca había nadado más de 2.000 m pero sabía que nadaba bien y tenía facilidad, el reto era entrenar por primera vez, coger velocidad y resistencia haciendo series y alguna tirada larga.
Correr era lo que a priori llevaba mejor. Digo a priori, porque sí que había hecho ya 3 maratones, una decena medias, conocía mis ritmos y entreno necesario para maratonear. Pero nunca, claro está, después de nadar 3.800 m y pedalear 180 km. Aún así decidí priorizar la bici, y no apreté el correr hasta las 2/3 semanas antes, de mientras rodaba sin apretar, para tener el punto, me concentraba en mejorar mi pedaleo y no me cascaba de piernas.
Al final había sumado un total de 99 km en el agua, 2.774 km en bici y 409 km corriendo en las 16 semanas de preparación. Se dice rápido pero es un largo camino de perseverancia, sacrifico y persistencia, donde hay momentos de bajón y desánimo que hay que superar. Esto es lo más duro del ironman. Me había ganado el derecho a estar en la línea de salida, el premio a participar, tocaba disfrutar del día y conseguir acabar, mi único objetivo.

El día 12 comenzó a las 4 de la mañana, durísimo levantarse a esas horas más sabiendo el día que te queda por delante. El peor momento del día sin duda. Desayunamos en abundancia para luego desplazarnos a la zona de competición. Una vez llegamos, cada uno a su box (donde se guarda bicicleta y todo el equipo necesario para la carrera) preparamos el material y nos enfundamos el neopreno y hacia la zona de salida. Quedaban 5 minutos y nos encontrábamos todos juntos, deseándonos suerte y animándonos. Por fin había llegado el momento.



Nos ponemos en posición, rodeados de 2.500 atletas más, en primera fila, en el centro, gran error que en breve pagaríamos caro, y nos tiramos al agua cuando dieron la salida…llevábamos 150m y de repente todo el mundo para, levanto la cabeza y veo una canoa delante nuestro, estoy en segunda fila…entiendo que no hemos salido y que hay salida neutralizada desde el agua [lo que pasa cuando haces campana del briefing], pasa 1 minuto largísimo y a tope de pulsaciones y entonces sí, salida! El primer tramo fue durísimo, recibí por todos lados, intenté ir fuerte pero no conseguía mantener la velocidad, no podía respirar con ritmo ni concentrarme en pasar bien los brazos, deslizarme, patear bien. Era un caos, intentaba ir directo a boya, me ayudaba con alguna marca, casa, montaña en altura, pero al momento me venía uno por la derecha o la izquierda y nos dábamos un par de guantazos amigables, cuando no una torta en la cara justo en el momento que cogía aire. Yo me acordaba de sus familias, como no. También venían los choques por delante, si iba más lento, o por atrás si me pillaban y se subían por la espalda, a lo que me resistía pateándoles, me tenía que hacer respetar. Pensé que sería sólo al principio, pero no, fue una constante casi todos los tramos, en algún momento pude nadar limpio y recuerdo unos 5 minutos en los que íbamos 10 tíos en línea, estirando el brazo a la vez y al fondo se veían los Alpes nevados. El único momento que disfruté.

Salí del agua sin mirar el crono, no quería, me iba a desanimar y me quedaba mucha cursa por delante. Tenía la sensación que había hecho 1h10 o peor y mi objetivo estaba en 1h/1h5, los 29min en el half de Balaguer demostraban que podía estar por ahí. Hice la transición sin prisa pero sin pausa y al ponerme encima la bici no pude evitar no mirar el reloj, 1h9, no está mal, con las collejas que he recibido pensé, restando la transición, 3/4 min, encajaba con lo esperado. A pedalear!
La bici comenzaba con 30 km planos bordeando el lago en los que ya desde el principio me puse a 37/38 km/h, pasé a Nacho Campmany que había hecho un natación brutal, me hizo pensar si iba muy rápido pero era el ritmo que me salía, nos deseamos suerte y tiré. No paraban de pasarme tíos enormes, su sillín comenzaba donde mi cabeza, oía llegar sus ruedas lenticulares o espaciales, parecían tanques y me pasaban a 40 km/h o más, qué bestias. Yo iba a lo mío, miraba el perfil del circuito que enganché en el cuadro y sabía en todo momento lo que me esperaba. También tenía enganchado la chuleta de los km donde tenía los avituallamientos pues era vital ir comiendo y bebiendo [al final de la bici me habría zampado 3 barras energéticas, 3 gels power bar, un bocadillo jamón y 3/4 bidones de agua/coke]. Las dos chuletas me mantuvieron centrado en la estrategia de la bici y a la vez disfrutaba del paisaje, las múltiples orquestas y suporters que animaban exclamando “hop, hop, hop…” pensaba que era una especie de hipo que les había pillado, o que estaba en medio de un anuncio de Ricola, pero cuando llevaba un rato y visto y oído miles de helvéticos, finalmente acepté que animan así. Hubiese preferido el bramido triatrevido de los almogávers de Niza “por tus cojooooooones, jodíooooooo, no hay doloooor, por espartaaaaaa” pero era lo que había en medio de los Alpes.




En el km 30 comenzamos un tramo ondulado donde Alex me pasó, nos animamos, iba como una flecha. A continuación un par de puertos que cascaban y que encadenaban con una fuerte pero corta bajada (3-4 km y pillé 75 km/h por primera vez en bici y me frenaba) después otro plano por el lago hasta el final del circuito donde había una subida corta pero brutal, Heart Break Hill, inundada de aficionados hasta el punto que pasábamos en fila de uno, increíble, como el en mismo Tour de France, me subieron los ánimos de golpe y vuelta a repetir el circuito de 90 km.
Los primeros 30 km planos fueron duros, entró viento en contra y no pasaba de 30/32 km/h. Además fui sólo todo el rato, me pasó algún que otro grupo de 5/10 corredores, tuve la tentación de engancharme pero no quería ganarme una posible descalificación. Ya comenzaba a notar el cansancio, me lo tomé con calma, mucha, me quedaba casi toda la 2ª vuelta y fui haciendo. Iba pensando en reservarme para la maratón y no quemarme. Estaba bajando la media, la 1ª vuelta fue por encima de 33 km/h i la segunda estaba por debajo de 31km/h, pero me repetía a mi mismo que no valía la pena ganar 10 minutos en la bici para dejarme 30 min en la maratón. Me lo habían recalcado bastante y había que ser prudente. Además comenzaba a sentir molestias en la rodilla derecha, me tomé un Felderen Flas [voltaren sublingual de efecto inmediato] que me había recomendado mi farmacéutico y pareja de Triatreves, tocayo de nombre y apellido, un tío cojonudo como no.
Antes del último puerto me pilló Juanjo que iba contentísimo, sólo le faltaba bajarse de la bici y bailar cuando veía una orquestra, comentamos la jugada 5/10 min y tiró pero también se iba frenando. Al llegar al final de la segunda vuelta la rodilla me pellizcaba más y me tomé mi segunda dosis de Felderen Flas y afronté por última vez la Heart Break Hill, donde Nacho Campmany a buen ritmo, me pasó. Acabé la bici en 5h41 con una media de 31.65 km/h. Contentísimo.

Por fin me bajaba de la bici y me dirigí a mi box. Me despeloté, me cambié de arriba abajo, me puse mis pantalones de tenis que acompañaron en mi 1ª maratón, dile superstición, la camiseta con el logo de los clubes de mis amores Piris/TriAtreves, mis NewBalance, visera por si aparecía el sol que quemaba de lo lindo y me dispuse a correr. Los primeros 500 metros la rodilla me petaba, sentía un dolor agudo, enseguida busqué en el bolsillo mi tercera dosis de Felderen Flas en 4 h, viva la automedicación! de tener otra también me la habría zampado y tiré. El dolor fue enseguida a menos, quizá por la sobredosis de Felderenes, por entrar en calor [como si no hubiera tenido tiempo!!] o por la diferente mecánica de la rodilla al correr y me tranquilicé. Los primeros km fui a ciegas, esperando que las piernas se pusieran a tono y los cuadriceps acostumbraran al trote. No miraba pulsaciones ni velocidad, me dejé llevar por sensaciones y me puse al ritmo que me pedía el cuerpo. Sobre el km 4 comencé a mirar mi suunto/ ordenador de a bordo y estaba en 145 pulsaciones marcando parciales de 4min40/km y 4min55/km, claramente por debajo de 5min. Iba muy bien!! Pensé si no era mejor aflojar, pero decidí no hacerlo y meter minutos, hacer colchón para cuando me viniera en bajón, que me vendría, lo único que esperaba era no arrastrarme. Pasé a Nacho Campmany y Juanjo, los dos iban justo por encima de 5 min/km y me hizo pensar si estaba arriesgando demasiado, pero tenía buenas sensaciones y tiré. Me concentré en la carrera, marcar los parciales cada km, seguir la rutina en los abundantes avituallamientos, cada 2/3 km, [esponja, vaso coca-cola, agua, esponja] y cada 5 km me zampaba un gel power bar, al final serían 7 en la maratón, y no pensar en nada más.
Pasé los primeros 10 km en 49min (casi 5min/km) y los 11 siguientes en 52 min(4min44/km), la mediamaratón en 1h41, tiempazo. Me quedaba “sólo” la mitad y comenzaba a ver el final. En el circuito me iba cruzando con todos los Piris e iban bien, tocados todos, pero íbamos a acabar, un motivo más de alegría.
El cansancio era ya evidente y los parciales subían por encima de 5min/km pero aguantaba. Sobre el km 25 se me fue la cabeza de la emoción, de ver que ya casi estaba, que lo estaba consiguiendo y que iba acabar por debajo de 11h, pero volví a meterme en carrera como pude. Los siguientes 10km los hice en 5min25/km, persistía!. Los últimos 11 km fueron, como no, duros, pero no agonicé, se me iba la concentración, pensaba en el camino recorrido, los madrugones, los duros y buenos momentos que me habían llevado a ese momento…quería comenzar a disfrutar, tiraba de cabeza y emociones para aguantar el esfuerzo final. Tenía que aguantar el ritmo y acabaría en 10h35 más o menos, aunque me daba igual, era mi estreno, no tenía presión de marca, tanto era 10h25, que 10h30, que 10h45. Era ya el último km había conseguido mantener el ritmo de los 5min25/km los últimos 11 km y me disponía a acabar la maratón en 3h35, no me lo creía. Mi objetivo era no pasar de 4h y lo había rebajado en 25 min.
Entraba en la recta final, con gradas a derecha e izquierda llenas de gente, visualicé 10h28, en la puerta de llegada, me quedaban 50 metros, el speaker dijo mi nombre, me paré, hice el gesto al público como que no les oía, animé a la gente, volví a trotar y crucé levantando los brazos en 10h29min08seg. Era mi momento de gloria. Ya era un iroman. No había ni hay palabras. Tenía la piel de gallina, sentí un escalofrío de golpe, acto seguido me fundí con Alex en un largo abrazo, uno de los grandes culpables de mi iroman. Después Manel, Bárbara, Judith y Gerard.
Tocaba el cielo. Comenzaba a disfrutar del después. Ya me cuadraba todas las horas de entrenamientos, kms, piscinas, todo el sacrificio...todo había merecido la pena.


Agradecimientos:

Mi familia: madre, padre, Gloria, Víctor, Lluís, Ingrid, Lluís jr y Mar. Todos menos tres, a una en breve le toca, medio-maratonianos. Por inculcarme el valor del deporte desde pequeño y aguantarme en el camino al iroman. También es vuestro.
Nico Lloret: por introducirme en el mundo de la STP de los Piris sin los que nada esto hubiese sido posible.
Sintu Vives: por meterme el ironman en las venas en la Trineu de Triatreves.
Alex Rebés: presi de la Secció Triatló Piri dentro del Centre Excursionista de Vilassar de Mar, y fundador de este grupo desafiador constante de retos. Por darme el visto bueno y dejarme sumar a la marea Piri que ha conquistado el IM de Zurich. No sería un ironman hoy sin él.
Familia Piri: a todos por la buena acogida que me habéis dado. A los supporters que vinieron a Zurich y nos animaron sin cesar. A Manel Nogueras, Gerard Rebés y Barbara Vives por el reportaje fotográfico que nos hicieron.
Triatreves: a los fundadores por el proyecto, que habéis iniciado con tanto acierto y que nos mantiene ilusionados a todos.
Triatrevidos: a todos ellos. Por los momentos vividos en la Trineu, Kalakabis, en los runs de crtra. De la aigües, en las salidas de bici…sin vosotros en mi último mes de entreno en Barcelona habría desfallecido.

IRONNACHO PUJOL



9 comentaris:

NaCaVi ha dit...

Tremendo Nacho! Pedazo de marató que et vas cascar! Pedazo d'Ironman. I amb péls a les cames!!! jejejej Espectacular! L'any vinent més eh.

Gus ha dit...

Felicitats Nacho, estas fet un toro...!!!

Per l'any vinent i sense pèls a les cames, directe a Hawai...!!!

Unknown ha dit...

Enhorabona Ironman!
Gran cursa!
Sergi

NEMO ha dit...

Felicitats campió. Has sorprés a tothom amb a teva valentia i sobretot am els teus bons resultats. De tot cor.... moltes felicitats.

SALUT i a segir.

Piri ha dit...

Ja sé a quina de les disciplines de IM vas dedicar més temps, A LA CRÒNICA!!!!! ajajajjaja

Ens veiem!

Una abraçada!

Àlex

Nacho ha dit...

L'any que ve res de res, jo penjo les botes, la bici i el neopreno!!i si vaig a Hawaii vaig serà a fer surf que collons, que li donguin al IM!! encara no he mogut un dit des del dia 12, quin gust!! i em penso fer trenes als pels de les cames!!
Una abraçada!
Nacho

Sol ha dit...

Moltes Felicitats Nacho.

Sol

MENDI ha dit...

Que bona la crónica Nacho!!! felicitats pel tiempazo a Zurich, casi enganxes a l'Alex i llavors si que el Presi et fot fora del club...

Ens veiem,

Jose

Javi ha dit...

Qué tal Nacho! Gracias por pasarte por nuestro Blog! Enhorabuena también a ti por tu tiempazo y crónica!!! Lástima que no coincidiésemos en el IM porqué lo hubiésemos pasado en grande!

Es cierto que no hay que perder los orígenes, aunque en Madrid el tema no es fáciul... De hecho cuando llegué aquí en 2001 todavía insistí en ir a mirar cómo hacían wind en los pantanos y la verdad es que se me quitaron las ganas... Pero un Pals cuando esté por Bcn sí que apetece! Tengo que volver a Barcelona pronto...

Qué nuevos retos tienes? Nosotros vamos a darle al trail running, alguna maratón y el resto poco definido... Qué raro se hace cuando acabas el IM!

Un abrazo,
Javi